lunes, 16 de enero de 2023

Antigua Oración a San José

 









O San José, cuya protección es tan grande, tan poderosa  y eficaz ante el trono de Dios, en vuestras manos entrego todos mis intereses y deseos.

O San José, asistidme con vuestra poderosa intercesión. Obtened para mí, de vuestro Divino Hijo, Vuestro Señor, todas las bendiciones espirituales que necesito.  A fin de que, habiendo conseguido, aquí en la tierra, la ayuda de vuestro poder celestial, pueda ofrecer mi gratitud y homenaje, al Padre más Amoroso.

O San José, nunca me cansaré de contemplaos con el Niño Jesús dormido en vuestros brazos.  No, me atrevo a acercarme mientras que el Niño Jesús reposa sobre vuestro corazón.  Abrazadle fuertemente en mi nombre; y de parte mía, besad su fina y delicada Cabecita.  Luego, suplicadle que me devuelva ese beso a la hora de mi último suspiro.  San José, patrón de los moribundos, rogad por nosotros.  Amén.

Se dice que esta oración fue fundada en el 15vo año de Nuestro Señor Jesucristo.  En los años 5o fue mandada por el Papa al Emperador Carlos cuando éste se preparaba para ir a la guerra.

De acuerdo a una tradición oral, quién sea que lea, escuche o lleve esta oración consigo nunca morirá una muerte súbita, no morirá ahogado y no habrá veneno que haga efecto contra él, nunca caerá en manos del enemigo ni será incinerado en un incendio y no será derrotado en ninguna batalla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Aceite de San José

  La devoción al aceite de San José tiene sus raíces en la tradición católica, especialmente a través de figuras como San Andrés Bessette. S...